febrero 14, 2018

Amor de mis letras.


Amor mío, tesoro escondido entre letras;
Si he de derramar tus lagrimas, que sean por amor.
Aunque solo tenga este breve momento de tu vida,
Se que habito en un lugar, oculto, en tu corazón.

¿Será el eclipse de tus ojos, o tu mágica sonrisa
los que han hechizado mi alma y mi corazón?.
Últimamente, creo, que te he pensado mucho;
tanto, que pienso que: he perdido la razón.

Quiero robarte, al menos, un beso, cada mañana;
Y besar tu ser, hasta el más eterno atardecer.
Ver tu mirada al cerrar mis ojos;
Y, soñar contigo, hasta el amanecer.

Amor de mis letras, verso de mis noches
¿Es que no te has dado cuenta, que eres mi existir?
Quizás, solo hay amor en leyendas…
Entonces, mi dama: ¿Te arriesgas, por mi? 


febrero 12, 2018

Creep. Gamper & Dadoni Ft. Ember Island.

Me topé con el dueto alemán Gamper & Dadoni a través de su canción “Far from Home” en un viaje de “trabajo”. Y la verdad, la canción suena bien. En fin, navegando por los confines Youtubianos me topé con una versión de ellos, de la canción “Creep” (de Radiohead); pero, en una versión del grupo llamado “Ember Island” (grupo Sueco), que sirvió de base al dueto. Y, como hay un momento en toda relación en el que nos preguntamos ¿Qué hago yo aquí?; y, otros, en los que somos  (sutilmente) “creeps” (jajaja); pues, vale como post.


febrero 10, 2018

Algo… ¿Parecido al amor?.


Enamorar a una mujer, es todo un arte. A veces, con un KFC (pollo frito), o un “Qué lo que menol” (más si pasa de los 30’s) basta. En otras, necesitará un curso avanzado de astrofísica para calcular su trayectoria en cada salida sin una colisión inminente. Fuera de eso, si una mujer lo asusta o lo impresiona: imagínela estreñida y cómo pondría la cara en el baño (recuerde, somos seres humanos: todos vamos al baño; sí, incluso, su angelito… so es ciencia, funciona). Ahora bien, si usted ha sentido esas maripositas en el estómago antes de una cita, pregúntese: ¿Cuándo fue la última vez que comí? (O, quizás se esté volviendo intolerante a la lactosa) Razone, por 5 segundos: ¿Va a pasar el resto de su vida con ella y no puede decirle que se le corrió el maquillaje y que parece un Picasso?

Suponga que algo de usted le atrae a esa mujer (locos hay por todas partes… y no se ría) y por cosas de la vida, terminan saliendo en una cita. No lo niegue, en su mente ha estudiado cerca de 90 posibles escenarios, que van desde un encuentro con una “conocida” (mala suerte), hasta un cataclismo de proporciones épicas (alguien debe repoblar la Tierra: usted… con ella). Sexo y comida… olvide eso, y piense en Fallout 3 (PS3) nivel 30 en modo duro, sin municiones (si pestañeas pierdes). Recuerde que está frente a un ser humano, y no frente a una “empanadita” (no se la coma con la mirada, y mírela a los ojos… freco)

Ahora bien, si ella salió con usted, algo de usted debe saber (hasta cuántos empastes tiene y si tiene alguna novia de infancia en un radio de 10 kilómetros de su casa), así que no tiene que esforzarse por hablar de su éxito, su vehículo y las miserables 100 libras que levanta en el gimnasio. DÉJELA QUE HABLE… la mujer es un animalito que le gusta expresarse (aún de lo que no sabe) con tal de llamar la atención. Asienta con la cabeza y pregunte si ella desea algo. De ser posible, trate de tomar sus manos; y, si se suelta, es una señal que indica dos cosas: 1) no había nadie más que quisiera salir con ella, solo usted: su AMIGO; o, 2) ella sabe cosa de usted que ni usted mismo sabe, y se evita un problema. En fin, si se ríe todo el tiempo: debe tener un ataque de histeria y quiere salir huyendo; o, usted la hace reír (nota: de forma disimulada, revise sus dientes; no vaya a ser que le quedó un pedazo de algo... y se parece a la chilindrina).

Ya en serio, sea usted mismo. Hable de la ayuda humanitaria y de su viajes a la ISS; perdón, del frío de anoche y del apagón del domingo… cuando viene a ver, hasta lo abraza y le invita a revisar el inversor de su casa. Por cierto, siempre pregúntele si tiene mascotas: no es lo mismo una mordida de un Shih Tzu que de un pitbull… hay perros celosos. La cuestión elemental, es que las cosas suceden: dos personas diametralmente opuestas, con gustos e ideas distintos pueden terminar juntas. Así que, si esos casos se dan en la vida: ¿Por qué cada persona no puede tener su verdadera historia de amor?

Enamorarse, no es, casi en nada, parecido al amor. Sin embargo, terminamos enamorándonos cada día de la mujer que amamos; aquella, que está a nuestro lado sin importar las circunstancias y que nos apoya y corrige como una forma de crecer JUNTOS. ¿Quién diría que podrían pasar toda una vida juntos? En eso, enamorarse se parece al amor: haces, lo mejor para ella; aunque no seas tú.

P.d. Cuidado si te electrocutas, no prives en mecánico y nada de revisar techos. En ese caso, ella no necesita un novio que la ayude: necesita mudarse y cambiar el carro (jajaja).       

febrero 08, 2018

Lo niego todo.

Si un día te preguntas, qué habrá sido de mi
Pregúntale a la noche, quién reza por ti.
Mira cuando la Luna, se escapa junto al Sol
Y déjame negar, esta historia de amor.

Lo niego todo, cada miradas y cada risa
El amanecer, tu cuerpo y tu sonrisa.
Niego la dicha, la ilusión y la alegría
Que me hicieron vivir, cada momento y cada día.

Si algún día te preguntas, qué siento por ti
Pensarás que he olvidado las lágrimas que te di.
Robaré un tenue aliento, de tu alma, para mi
Y sabrás entre letras, que aún sigo aquí.

Lo niego todo, la esperanza que te di
Porque hay verdades, que no nos dejan mentir.
Y si en algún momento, te acuerdas de mi:
Lo niego todo; todo, excepto a ti.

febrero 06, 2018

¿Cómo enamorar a una mujer con comida?


Las mujeres son medio locas, no tengo dudas de eso. Se pasan media vida pasando hambre para verse “bien” y la otra mitad: lamentándose de lo que no se comieron (no se ofenda, es una verdad irrefutable). Como hombre: podrá ser atractivo, gracioso, inteligente y un gran “amante”; pero, si no sabe cocinar: usted y la Ford Ecosport de caja vieja comparten un rasgo en común: al primer fallo, lo “cambian” (nota: a República Dominicana nunca trajeron repuestos para este vehículo). En fin, saber cocinar no es un lujo, es una necesidad fundamental de la vida (de deliverys de colmado y comida chatarra no se vive: se sobrevive).

Yo sé que usted piensa que llevar una muchacha de familia (sin importar su edad) a comer chicharrones de puerco en Villa Mella es toda una aventura. Pero, al margen de la intoxicación gastrointestinal y de la sopa de la “suegra”, analice lo siguiente: si usted lleva a toda la familia a cenar a un restaurant… tendrá un hoyo en el bolsillo; pero, casi todos estarán contentos: su “suegro, suegra y cuñados” (si los hay) comerán como polizones de barco, luego de 5 días a la deriva en alta mar. Salvo, a la que usted le interesa: su “pajarita” (de tantas semillas que come); quien, posiblemente, se desmaye cuando huela el pollo agridulce que pidieron en la mesa de atrás hace 5 minutos. No pierda el Norte: su familia lo es todo; pero, su mujer es: SU todo. Hay que darle caña a ese ingenio, para que funcione. En esencia, la mujer come como un rottweiler: mucho, y con los ojos. Hasta lápices, mastican (risa). Ya en serio, una de las grandes barreras sociales que tienen las mujeres es: comer mucho, y libremente. A nosotros los hombres, nos lo celebran y si sabemos cocinar: somos casi semi-dioses (en la actualidad). Pero, ese no es el punto.

Hay un abismo entre amor por la cocina y amor por la comida. Hay personas que pagan lo que fuera por salir de su casa y comer un plato; y, personas, que hacen lo imposible por quedarse en su casa cocinando un elaborado plato con amor. Si queda medio crudo, muy cocido, desabrido o salado… así es la vida; pero, está hecho con amor. No es secreto que las mujeres comen escondidas; que comen cuando están atormentadas o ansiosas; el verdadero secreto es: saber compartir esos momentos en pareja. Que, si se quiere comer media pizza o una entera, usted no saldrá corriendo al tercer pedazo y le quitará ese placer de la boca. Eso sí, que esas 6 mil calorías extras, usted se las hará quitar de encima en el transcurso de la semana con todo tipo de ejercicios aeróbicos y anaeróbicos.

No le digo que cocine o que compre la comida; comparta ese momento y disfrútelo como lo que es: algo único. Ella no se enamorará de eso, confiará más en usted. Recuerde que el amor no es más que simpatía. Jártela; pero, manténgala en salud. Y si no se ríe, dele un refresco: es que está añugada (atragantada… eso, también le pasa al rottweiler; pero, uno se da cuenta porque deja de mover la colita) (hahahaha).  

P.d. Si después del refresco aún no se ríe; dígale, que también hay helado. Eso le hará sonreír y le dará puntos extra (risa).